Reflexión Módulo 1
Lamentablemente, casi a diario, tenemos que leer noticias como la que os muestro a continuación. 😟
Vayamos por partes:
1. Estos hechos ocurren en la actualidad, en pleno siglo XXI. En un campo de fútbol. Estamos ante un claro caso de RACISMO.
Es la cabecera de la sección de deportes de la mayoría de los medios de comunicación. No hay día que no se hable de este tipo de comportamientos en los campos de fútbol. Y quién no ha leído o escuchado el "Caso Vinicius". La punta del iceberg. Pero debajo hay más casos, como bien podréis leer en la noticia.
En un ambiente en el que debería ser festivo, un lugar de celebración y en el que últimamente, se ha convertido en un punto de encuentro donde algunos jugadores tienen que escuchar cómo "los que se supone que van a pasar un rato agradable viendo a su equipo de futbol" se dedican a escupir por sus bocas insultos racistas contra ellos por su pertenencia a una determinada raza y a su lugar de origen.
En lugar de dedicarse a animar a su equipo y a celebrar goles y victorias.
Un campo de fútbol convertido en un campo de minas. Un campo de fútbol cuyos protagonistas no son los jugadores, sino aquellos que arrojan al campo comportamientos indeseables que luego se convierten en portada del periódico.
2. Esos insultos tienen un porqué: "La discriminación por razón de la raza y del color de la piel". El delito del odio. Odiar porque sí. Porque pertenecen a una raza determinada. Porque el color de su piel no es agradable a los ojos de esos de sacan culebras por la boca.
Y, como bien dice la noticia, no se trata de casos aislados. Sufrimos este tipo de comportamientos racistas más de lo que nos gustaría.
Afortunadamente, en España, se han incluido las conductas tales como el fomento o la incitación al odio contra personas por su pertenencia a una determinada raza, la humillación o menosprecio a las personas, en un nuevo tipo penal que castiga con penas privativas de libertad estos tipos de comportamientos.
Que no sea papel mojado y apliquen con todas las ley estos castigos a este tipo de actos.
¿En serio que en los tiempos que vivimos haber nacido en un lugar u otro es motivo para insultar, pegar, discriminar?
No todo vale. Es una verdadera pena que a día de hoy todavía hablemos de RACISMO. ⛔Y así, día tras día, leemos
noticias como ésta.
Es para echarse las manos a la cabeza que todavía tengamos que contender
con según qué actitudes y con según qué comportamientos que dañan mucho
a la persona que las sufre.Vinicius llorando en rueda de prensa, no hay nada más que decir. Ponerse en esa piel es lo que le hace falta a muchos.
3. Desde mi punto de vista, estas actitudes no están castigadas lo suficiente. Muchos de esos comportamientos pasan impunes delante de nuestras narices, repitiéndose una y otra vez sin que las personas que lo hacen sean castigadas por ello.
La prohibición PERMANENTE de acceder a los campos y recintos deportivos debería ser uno de los castigos, así como multas económicas elevadas que dañen el bolsillo del que arremete contra otros como modus operandi. Privación de libertad. Señalar con el dedo a los que ofenden, también debería ser su castigo. Que no pasen inadvertidos, ni desapercibidos. Que los valientes que gritan en el campo sean también valientes para dar la cara y que paguen por sus palabras y por sus actos. Que aquellos que se sienten libres en un campo de fútbol paguen "esa libertad" entre cuatro paredes. Merecen estar entre rejas.
También estaría bien que se suspendiera el partido, ¿no creéis?
Es una verdadera pena que el color de la piel y el origen de una persona sean motivo de peso para discriminar e insultar sin recibir el castigo que merecen. En el mejor de los casos, el insulto es el arma arrojadiza contra otros, pero en el peor, utilizan también la violencia física, el patadón y la humillación.
Ojalá cuando mi hija sea una mujer adulta, la palabra RACISMO y el DELITO DE ODIO sean algo del pasado y no ocurran las aberraciones que a día de hoy padecemos toda la sociedad.
4. FUENTE Periódico digital: www.eldiario.es

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